Acción de gracias al Señor por el don de la vocación
Los jubileos de nuestras hermanas en Chiavari
El pasado 8 de septiembre, en el día en que la Iglesia celebra la Natividad de la Santísima Virgen María, la familia de las Hijas de María Santísima del Huerto se reunió en Chiavari para vivir una celebración de profunda alegría y gratitud. Tres de nuestras hermanas festejaron sus jubileos de vida consagrada: Sor Misericordia Candotti (75 años), Sor Carmela Quagliara (70 años) y Sor Michellina Zaurrini (60 años).
Son décadas contadas en el calendario, pero —a la luz de la fe— encarnadas día a día: jornadas de oración, trabajo abnegado, sonrisas compartidas, dificultades ofrecidas con amor y una fidelidad renovada en cada amanecer. Setenta y cinco, setenta y sesenta años respondiendo «sí» al Señor; un «sí» que no permaneció en una promesa del pasado, sino que se hizo historia, entrega continua y vida de servicio.
El testimonio de nuestras hermanas nos recuerda que la vocación es un camino que se recorre con paciencia y perseverancia, con la plena certeza de que Dios nunca abandona a quienes se confían a Él. Sus vidas constituyen una homilía silenciosa: bastan pocas palabras para comprender que, cuando se ama de verdad al Señor, la entrega plena se transforma en viva alegría.
A través de su entrega, han servido fielmente a la Iglesia y a la Congregación, encarnando en cada lugar el espíritu sencillo y práctico de nuestra familia religiosa: un carisma caracterizado por el amor a los más pequeños, el cuidado de los necesitados y una caridad que se traduce en gestos concretos de la vida cotidiana.
Por ello, los jubileos de Sor Misericordia, Sor Carmela y Sor Michellina no son solo hitos personales, sino un valioso regalo para toda la Congregación y para la Iglesia entera. Damos gracias a Dios por la vocación de estas tres hermanas y por su generosa entrega. Su ejemplo nos alienta —tanto a nosotras como a las jóvenes que el Señor continúa llamando— a no tener miedo de entregar la propia vida.
Queridísimas hermanas Misericordia, Carmela y Michellina: que Nuestra Señora del Huerto y San Antonio María Gianelli las bendigan, guíen y protejan siempre. ¡Nuestro más sincero agradecimiento por el don de sus vidas!




