144 años de presencia de las Hijas de María Santísima del Huerto en Serra San Quirico – Provincia Madre Caterina Podestà

144 años de presencia de las Hijas de María Santísima del Huerto en Serra San Quirico – Provincia Madre Caterina Podestà

En 1882, el Arzobispo de Camerino, Mons. Felicissimo Salvini, invitó a las Hijas de María Santísima del Huerto a abrir una comunidad en Serra San Quirico. La propuesta fue acogida favorablemente por la Madre General Caterina Podestà, también porque la obra se situaría en el camino que conduce a Loreto, lugar elegido por María como su morada y profundamente venerado por las poblaciones cercanas. La tradición local recordaba este vínculo con gran devoción: cada 10 de diciembre, a medianoche, las campanas de los pueblos sonaban para saludar a la Virgen que había querido “tomar casa” en aquellas tierras.

El 18 de octubre de 1882 las Hermanas llegaron a Serra San Quirico y, el 12 de noviembre del mismo año, abrieron el Jardín de Infantes, comenzando también a acoger algunas educandas. Con el paso de las décadas, la obra se desarrolló a través de diversas actividades educativas y sociales: el Jardín de Infantes, el Colegio femenino y, posteriormente, la Casa de Reposo, creada para responder a las nuevas necesidades de la población. Durante muchos años, las Hermanas garantizaron un servicio atento, generoso y profundamente arraigado en el carisma Gianellino: habitar la necesidad del ser humano, hacerse respuesta, generar humanidad mediante la Caridad Evangélica Vigilante.

La comunidad parroquial siempre ha reconocido el valor de esta presencia. En el saludo dirigido a las Hermanas, Gianni Mazzoni expresó, en nombre de toda la población, gratitud y afecto por la obra realizada por las consagradas a lo largo de 144 años: el compromiso educativo, las actividades sociales como el Grest de verano, las celebraciones comunitarias, las tradiciones populares y la cercanía a los ancianos de la Casa de Reposo. Momentos que favorecieron un encuentro fecundo entre la población, los niños, los huéspedes y las Hermanas, creando vínculos profundos y duraderos.

En este largo camino de servicio, deseamos recordar con especial gratitud a Sor Clara y Sor Josefina, las últimas hermanas que han hecho presente nuestro carisma en Serra San Quirico. Con dedicación discreta, fidelidad cotidiana y una presencia siempre atenta a las necesidades de los ancianos, han custodiado el espíritu de la obra hasta hoy, convirtiéndose para la población en un referente de bondad, cercanía y testimonio evangélico. La comunidad les ha expresado un saludo afectuoso y agradecido, reconociendo el bien sembrado a través de su presencia sencilla y generosa.

Hoy, la disminución de vocaciones, junto con las dificultades relacionadas con la edad y la salud, nos ha obligado a retirar la Comunidad de esta obra tan significativa. La Casa de Reposo no se cierra: la gestión se confía a la Cooperativa Medihospes, elegida por los valores que la caracterizan y por su atención a la persona, tanto en el plano físico como espiritual. El Consorcio garantizará, por Estatuto, la orientación católica de la obra, manteniendo vivo el espíritu que la ha animado desde sus inicios.

Con profunda gratitud recordamos a todas las Hermanas que, desde 1882, se han sucedido entregándose “para la mayor gloria de Dios y la salvación de las almas”, sin escatimar esfuerzos en el servicio. Llevamos en el corazón a los huéspedes de hoy y a quienes nos han precedido, seguros de que el afecto y la oración seguirán uniéndonos.

Dirigimos un saludo cordial a los miembros de la Cooperativa, con el deseo de que puedan continuar esta obra bendecida por Dios y por María, para el bien de los ancianos y la serenidad de sus familias.

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